Asociación de Afectados por el Acné

¡Hola de nuevo!
Desde el principio, mi intención ha sido la de crear un lugar de encuentro para los que tenemos acné persistente, apoyo, difusión de información actualizada, etc. De ahí que creara este blog. Pero sin duda, si todos estuviéramos unidos en una asociación, podríamos hacer muchas más cosas. Existen asociaciones de enfermos de Psoriasis, Vitíligo, Hidrosadenitis, etc. Como podéis ver, todos los afectados por una patología de la piel, tienen su asociación menos nosotros. Yo creo que ya es hora que la tengamos ¿no creéis?Soy consciente que la sociedad no le da la importancia que en realidad tiene el acné, ya que parece que es algo de lo más común y por lo que la mayoría tiene que pasar y ya está. Pero nosotros sabemos que no es así. No es tan normal que lleves desde la adolescencia hasta los treinta y pico con acné como en mi caso, con tres ciclos de isotretinoína sin resultado y con secuelas derivadas de éste fármaco, que te afecte psicológicamente, que cada vez tengas más marcas, etc.

Por todo ello, ¡os animamos a formar parte de la primera Asociación de Afectados por el Acné! Cuantos más asociados, más logros podríamos conseguir como: mayor investigación científica para lograr una cura realmente eficaz y segura para la salud, mejorar la calidad de vida tanto física como psicológica de los afectados, que los médicos se actualicen en cuanto a estudios relacionados con el acné, etc.

Estamos seguros que juntos en un futuro, podremos hacer grandes cosas. No subestiméis la fuerza de la unión, ¡para eso se asocia la gente! Os podéis poner en contacto aquí: accionacne@gmail.com
¡Muchas gracias y ánimo!

 

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Afectados por la Isotretinoína

¡Hola a todos! Antes que nada, siento haber tardado tanto en escribir un post. He estado muy liada pero a partir de ahora, intentaré no tardar tanto.
Los que habéis leído Mi experiencia, sabéis que los tratamientos de Isotretinoína que he tomado, no solo no me han curado el acné, sino que me ha producido una serie de secuelas tales como: sequedad de piel, labios, ojos (no tolero las lentillas y los tengo sensibles y secos) y garganta (a menudo tengo sensación de sed).

Fui al dermatólogo de la Seguridad Social para que quedara constancia que después de 3 tratamientos con Isotretinoína, no me había funcionado y encima me había dejado secuelas. Cuando le dije al médico que me había dejado secuelas de sequedad generalizada, me contestó textualmente: “lo primero de todo, eso es mentira”. A lo que yo contesté: “eso es verdad”. Luego lo quiso suavizar y dijo: “Es que en el prospecto no lo pone”. Y yo: “No pone que los efectos perduren tanto en el tiempo pero es verdad”. También me soltó la perla de “eres la única en el mundo que le pasa esto”. A lo que yo le dije que “No, somos muchas personas lo que pasa es que no se animan a venir y contarlo”. Le pregunté sobre la Tarjeta Amarilla y me dijo que mi médico de cabecera lo podía rellenar. Salí de la consulta bastante indignada porque demostró mucha falta de sensibilidad y no me dijo nada para paliar las secuelas.

El siguiente paso que voy a hacer, es ir a mi médica de cabecera para que rellene la Tarjeta Amarilla y que me de cita para el otorrinolaringólogo ya que a veces la sequedad que tengo de garganta es tremenda. Por cierto, el oftalmólogo sí me reconoció que muchos que habíamos tomado este fármaco, teníamos sequedad y foto sensibilidad. ¡Para que luego me diga a mí que soy la única en el mundo!

Os animo a todos a que hagáis lo mismo que yo y comuniquéis formalmente tanto vuestras secuelas como que no os ha curado el acné porque si no lo dices, cuentas como que el fármaco te ha funcionado y estás tan ricamente.

Por otra parte, después de la bomba que me he metido de esta sustancia, y tras conocer otros casos, tengo que sentirme afortunada porque al fin y al cabo puedo hacer una vida normal. Pero hay personas que debido a este fármaco, se les ha diagnosticado enfermedades como el síndrome de ojo seco crónico, dolores musculares crónicos, enfermedad inflamatoria intestinal, etc. 

Además, se conoce un caso de una mujer que al mes de terminar el tratamiento, se quedó embarazada y el feto sufrió malformaciones. De momento no he encontrado el caso en cuestión, lo leí AquíSin embargo, en el prospecto sigue indicando que “debe evitar el embarazo durante todo el tratamiento y durante el mes siguiente a la finalización del mismo”: Prospecto 2012. Algunos médicos recomiendan esperar tres meses, pero no es un criterio generalizado, depende del médico. Yo esperaría como mínimo 6 meses después del tratamiento por si acaso.

A causa de las potenciales secuelas que puede producir este medicamento, nos hemos puesto en contacto un grupo de personas, que espero que con el tiempo seamos más, con el fin de crear un grupo de acción de afectados para lograr un mayor control de este fármaco y exponer una visión más realista y actualizada, ya que todos sabemos bien que este tratamiento no es la panacea.

Asociaciones que existen en otros países:
 
 
En EE.UU., se ha conseguido prohibir la isotretinoína en algunos estados. Nosotros lo que pretendemos es crear una asociación, recoger firmas para que, al menos, cambien el prospecto indicando las verdaderas contraindicaciones y que se conozca la otra cara de este fármaco que es totalmente impredecible. Es una lotería: puede curar el acné o no, puedes necesitar un ciclo, o más de 3, 4… ¿hasta cuánto se podría tomar?, puede que no te produzca ninguna secuela, o bien algunas leves/moderadas como a mí o graves. Porque hay que tener en cuenta que cada organismo es diferente.
 
Algunos dermatólogos, actualmente están suministrando la isotretinoína en dosis bajas para intentar evitar así, los efectos adversos y que sea mejor tolerado por el paciente. Sinceramente, habría que esperar el suficiente tiempo para comprobar si ésta práctica, es efectiva en cuanto a las posibles secuelas posteriores al tratamiento, ya que según tengo entendido, esta sustancia se “acumula” en el organismo y al final lo que cuenta, son los mg totales acumulados. En este sentido, es fundamental escoger bien al médico, uno que esté al día de las últimas investigaciones relacionadas con el acné y pedir una segunda opinión si es necesario. Y desde aquí recomendamos que la isotretinoína sea el último recurso antes de haber probado la medicina holística junto con cambios en la alimentación y estilo de vida. Incidiendo en la importancia de que seamos sujetos activos en nuestra enfermedad y que nos informemos bien antes.
 
Para todos los que quieran colaborar en la asociación, os podéis poner en contacto con nosotros al correo: afectadosisotretinoina@gmail.com
¡Muchas gracias!

La Carga glucémica de los alimentos

Profundizando en el concepto de Carga glucémica (CG) como medida más precisa a la hora de conocer el impacto de la glucosa en sangre, encontramos los rangos de la CG de los alimentos:
Carga glucémica baja—————-0 a 10
Carga glucémica moderada———11 a 19
Carga glucémica alta—————-20 o más
 
Y este es el rango de Índice glucémico (IG):
 
Índice glucémico bajo—————-0 a 55
Índice glucémico moderado———-56 a 69
Índice glucémico alto—————–70 o más

La CG e IG también pueden variar en un mismo alimento dependiendo de cómo se cocinen. Lo mejor es cocinar los alimentos al vapor, cocidos, asados y al horno, y evitar así freirlos.
Además, no es lo mismo beber el zumo de una naranja ya que es prácticamente todo azúcares que comer la misma naranja entera. Esta última no tendrá tanta CG, no disparará la insulina, se procesará más lentamente, te llenará más y obtendrás su fibra.
Por último aquí unos enlaces con tablas muy útiles de la CG e IG de los alimentos que podrá servir de guía: 

http://www.mendosa.com/gilists.htm

 
Página de la Universidad de Sidney donde se puede medir tanto la CG como el IG de los alimentos además de encontrar recetas interesantes: http://www.glycemicindex.com

 

Carga glucémica Vs. Índice glucémico

Después de leer sobre el índice glucémico y carga glucémica de los alimentos, estaba convencida de que su significado era el mismo solo que con formas diferentes de nombrarlos. Pero no, son diferentes conceptos y a tener muy en cuenta a la hora de seguir una dieta antiinflamatoria. He encontrado un artículo que creo lo describe muy bien así que lo copio a continuación. Ésta es la fuente:fitonutricion.wordpress.com 
Carga glucémica Vs. Índice glucémico
Los carbohidratos (HC) son macronutrientes, al igual que lo son los lípidos o las proteínas. Su función en el organismo es energética y se almacena en el cuerpo en forma de glucógeno (en el hígado y los músculos).
Con el inicio de la agricultura, hemos incorporado grandes cantidades de hidratos de carbono a nuestra nutrición, sobretodo en forma de cereales y derivados (harinas, siropes de maíz…). En el pasado, durante millones de años, formamos parte de las conocidas cómo “sociedades cazadoras-recolectoras”, dónde los nutrientes ricos en hidratos de carbono escaseaban, y únicamente podían encontrarse en frutas, tubérculos, otras verduras y muy de vez en cuando miel.
En la actualidad, un gran número de publicaciones alertan de los problemas para la salud que conllevan el consumo excesivo de hidratos de carbono, sobretodo en su forma más refinada. Se relaciona con enfermedades cómo los Hipertensión arterial, la Diabetes tipo II o la Aterosclerosis. Por éste motivo, la comunidad científica ha intentado clasificar los hidratos de carbono según su respuesta a la glucemia (y a la insulina) que producen al ingerirlo, ya que se ha observado que el exceso de liberación de insulina conlleva a la hiperlipidémia, acumulación de grasa visceral y a la aterosclerosis. Para ello, en el año 1981, el doctor David J. Jenkins, ideó el concepto del Índice Glucémico. Éste es un valor que en la actualidad aún se utiliza, y sirve para cuantificar la velocidad de absorción de los hidratos de carbono presentes en un nutriente, aunque no contempla la cantidad de éstos en una ración normal. En las publicaciones, para establecer el índice glucémico de un nutriente, comparan la respuesta a la glucemia de un nutriente con un alimento de referencia que contenga la misma cantidad de hidratos de carbono.  Por ejemplo, para comparar el índice glucémico de una manzana o de un pan blanco, se debe utilizar mucha mayor cantidad de manzanas ya que éstas llevan menos de hidratos de carbono que el pan.
La exclusión de la proporción de hidratos de carbono presentes en una ración normal de un nutriente ha provocado que durante años la comunidad sanitaria “crucificara” algunos nutrientes por su alto índice glucémico, cómo por ejemplo el plátano o las uvas.
En el año 1997, en la Universidad de Harvard, el Dr. Willett estableció lo que ahora se conoce cómo la Carga Glucémica (CG) de un nutriente. La CG es el resultado de la interacción del IG junto con la proporción de HC en una ración normal del nutriente, por lo que es la forma más fiable de conocer cómo altera nuestra glucemia un alimento.
Carga Glucémica = Índice Glucémico x proporción de HC en una ración normal.
Gracias a la evolución de éste concepto, los alimentos se han clasificado correctamente, desterrando el mito de que el plátano tiene mucho azúcar o que las uvas engordan. En realidad, tienen un índice glucémico medio-alto (más alto incluso que la pasta, por ejemplo), pero tienen una carga glucémica muy baja (parecida a la de una manzana o de cualquier otra fruta u hortaliza), alterando muy poco los niveles de glucosa en sangre tras comer una ración normal.
Los alimentos con mayor carga glucémica son los cereales (sobretodo refinados), las harinas, los siropes, la bollería y otros productos procesados a partir de cereales o azúcares. Por lo que éstos son los alimentos que mayor impacto tienen en nuestra glucemia, y provocan la necesidad de liberar mayores cantidades de insulina para su absorción y “limpieza” de los niveles excesivamente alto de glucosa en sangre. En un gran número de publicaciones, se ha observado cómo las dietas con baja carga glucémica tienen un impacto muy positivo en la disminución de la tensión arterial, de los triglicéridos o de valores inflamatorios cómo la PCR, incluso mayores que las dietas con bajo índice, y sin necesidad de “apartar” algunas frutas u hortalizas que nos aportan gran cantidad de vitaminas y minerales imprescindibles.

 

Acné Vulgaris en la Wikipedia: diferencias en la versión en español y en inglés

Buscando la palabra “Acné” en la Wikipedia en español, encontramos que en “Causa” menciona el factor de crecimiento insulínico tipo 1 (IGF-I) además incluye que “se ha demostrado que la piel propensa al acné es resistente a la insulina” Sin embargo, no encontramos ninguna referencia a estos estudios. Pero por otro lado, pone en Conceptos erróneos sobre las causas” que: “Hasta hace poco se consideraba que en el empeoramiento del acné desempeña un papel importante la alimentación, en concreto ciertos alimentos como: el chocolate, las patatas fritas o el azúcar, entre otros. Sin embargo cada vez más son los hallazgos científicos que demuestran que esto no es cierto.” echándole las culpas después a las grasas sin ninguna referencia para demostrarlo: http://es.wikipedia.org/wiki/Acn%C3%A9
Pero lo mejor viene ahora: por otro lado, si buscamos Acné Vulgaris y vamos a la segunda opción que aparece en google, la página de Wikipedia en inglés: http://en.wikipedia.org/wiki/Acne_vulgaris#Diet sí podemos encontrar la “Dieta” como apartado de las “Causas” mencionando precisamente la alta carga glucémica y la leche como factores que influyen en el acné. Y lo importante es que aparece la referencia al estudio que comenté en el primer post.
Visto lo visto, está claro que urge una actualización en la Wikipedia en español, así que me tendré que meter en esos berenjenales… jeje Ya os contaré qué tal, de momento no tengo ni idea de cómo actualizarlo pero ya lo miraré y me pondré a ello 🙂

 

Acné: Una Enfermedad de la Civilización Occidental

Isleños de Kitava bailando una danza tradicional
Hoy os voy a hablar sobre las evidencias que sirvieron de inspiración para desarrollar el estudio que comenté en el anterior post: Una dieta de baja carga glucémica mejora el acné
Este estudio, llamado Acne Vulgaris A Disease of Western Civilization se publicó en la prestigiosa revista científica Archives of Dermatology en 2002 y fue elavorado por el doctor Loren Cordain y su equipo. En sus investigaciones concluyeron que el acné era completamente ausente en dos sociedades no occidentales: los isleños de Kitava en Papúa Nueva Guinea y los cazadores-recolectores Aché de Paraguay.
Se observaron a 1.200 Kitavas (incluyendo 300 personas entre 15 y 25 años de edad) y a 115 Aché (incluyendo 15 personas entre 15 y 25 años) sin encontrar un solo caso de acné. Además las enfermedades crónicas comunes en las comunidades urbanas como diabetes, asma, hipertensión, enfermedades cardiovasculares y sobrepeso eran muy raras o estaban ausentes.En las sociedades occidentales sin embargo, el acné es una enfermedad de la piel casi universal que afecta de un 79% al 95% de la población adolescente. En los hombres y mujeres mayores de 25 años, del 40% al 54% tienen algún grado de acné facial y el acné clínico persiste en la mediana edad en el 12% de las mujeres y el 3% de los hombres.Éstas diferencias no pueden atribuirse únicamente a diferencias genéticas entre poblaciones ya que personas que provienen de sociedades no occidentales y cambian a una dieta occidental, empiezan a padecer acné y otras dolencias. Uno de los datos más importantes con los que contamos, son los del doctor Schaefer que vivió en el norte ártico de Canadá, trabajando con los inuit. Schaefer informó que mientras comían sus alimentos tradicionales, los inuit no tenían acné y solo apareció cuando adoptaron los alimentos occidentales. Así pues, la evidencia epidemiológica sugiere que las tasas de incidencia del acné son considerablemente más bajos en las sociedades no occidentales debido principalmente a factores ambientales como la alimentación.En cuanto a la dieta Kitava, está compuesta principalmente de verduras, fruta, tubérculos de bajo índice glucémico, pescado y coco. Y los Aché de frutos silvestres y animales de caza. Muy rara vez o nunca consumen azúcar, lácteos o cereales y por supuesto nada de productos refinados ni industrializados.
Sin duda, en las sociedades occidentales nos hemos alejado mucho de lo que sería una dieta sana y natural. Sin embargo podemos imitar la alimentación de los Kitava y Aché para así obtener una mejoría en el acné. Todo ello mediante una dieta antiinflamatoria ya que la base es prácticamente la misma: consumir carbohidratos de bajo índice glucémico, proteínas de calidad y grasas saludables.

 

 

Una dieta de baja carga glucémica mejora el acné

En 2005 se finalizó un estudio experimental por parte del Royal Melbourne Institute of Technology demostrando que una dieta con baja carga glucémica (compuesta por carbohidratos como verduras y frutas en vez de cereales, pan y pasta) mejoraba considerablemente los síntomas de acné.
 
Fueron reclutados 43 pacientes con acné varones de entre 15 y 25 años  para un estudio de 12 semanas que consistió en someter por un lado al grupo experimental, con una dieta compuesta por un 45% de carbohidratos poco glucémicos (verduras y frutas), un 25% de proteína y un 30% de grasas. Por el contrario, el grupo control siguió una dieta estándar occidental. El estudio fue publicado en The American Journal of Clinical Nutrition 
 
Después de las 12 semanas se apreció una disminución significativa de las lesiones de acné en el grupo experimental con respecto al grupo control. Esto es debido a que los alimentos con un alto índice glucémico como cereales, pasta, pan, azúcar y ciertos lácteos, hacen que la insulina se dispare en sangre y se produzca una cascada hormonal que subyace en el desarrollo del acné.
 
Cuando la insulina está elevada, disminuye la IGFBP-3, una hormona beneficiosa que promueve la muerte celular normal de la piel (apoptosis) y que impide que el poro se bloquee. A su vez, cuando la insulina se eleva, aumenta el IGF-1, una hormona que estimula el excesivo crecimiento celular de la piel impidiendo que la IGFBP-3 realice su función correctamente. La evidencia clínica y experimental sugiere además que la insulina puede aumentar la producción de andrógenos, una hormona que aumenta la producción de sebo. 
 
En general, los alimentos que elevan en exceso la insulina pueden influir en uno o más de las 4 causas subyacentes del acné: 1) aumento de la proliferación de los queratinocitos (células predominantes de la epidermis) basales dentro del conducto pilosebáceo, 2) la descamación anormal de corneocitos foliculares, 3) aumento de la producción de sebo producido por los andrógenos, 4) la colonización y la inflamación del comedón por Propionibacterium acnes.
 

Serán necesarias más investigaciones para determinar con precisión todos los mecanismos fisiológicos y bioquímicos que relacionen la dieta y el acné. Pero sin duda, es un gran paso que determina un antes y un después en la patología del acné. Afortunadamente, los que padecemos esta dolencia ya podemos disponer de unas pautas alimentarias adecuadas para ponerlas en práctica y comprobar los beneficios que se obtienen. Es decir, consumiendo alimentos con bajo índice glucémico ya que se digieren lentamente y ayudan a mantener los niveles de azúcar y hormonas estables después de las comidas.Es una gran noticia que esperemos se expanda a nivel internacional cuanto antes. No sé cuánto tiempo pasará hasta que los dermatólogos tengan en consideración estos importantes estudios. Pero en EE.UU. y Australia están mucho más extendidos estos conocimientos y multitud de personas se han beneficiado ya de una dieta con baja carga glucémica para la mejora del acné. No hay más que buscar en foros de acné en inglés para comprobarlo.